BLOG

Últimas publicaciones o noticias de interés
pexels-photo-296817-1200x800.jpeg
28/Ene/2020

Para responder a esta pregunta, los investigadores de la Universidad de Ginebra (UNIGE) y los Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG), Suiza, en colaboración con la Universidad de Wisconsin (EE. UU.), Analizaron los sueños de varias personas e identificaron qué áreas del cerebro se activaron cuando experimentaron miedo en sus sueños.

Descubrieron que una vez que los individuos se despertaban, las áreas del cerebro responsables de controlar las emociones respondían a las situaciones que inducían el miedo de manera mucho más efectiva. Estos resultados, que se publican en la revista Human Brain Mapping, demuestran que los sueños nos ayudan a reaccionar mejor ante situaciones aterradoras, allanando así el camino para nuevos métodos terapéuticos basados en los sueños para combatir la ansiedad.

La neurociencia se ha interesado por los sueños durante varios años, centrándose en las áreas del cerebro que están activas cuando soñamos. Los científicos emplearon electroencefalografía de alta densidad (EEG), que utiliza varios electrodos colocados en el cráneo para medir la actividad cerebral.

Áreas del cerebro activo durante sueños aterradores

Los científicos de Ginebra colocarán 256 electrodos EEG en 18 sujetos a quienes despertarán varias veces durante la noche. Cada vez que despertaban a los participantes, tenían que responder una serie de preguntas como: ¿Soñaste? Y, si es así, ¿te sentiste asustado? ”

“Al analizar la actividad cerebral basada en las respuestas de los participantes, identificamos dos regiones cerebrales implicadas en la inducción del miedo experimentado durante el sueño: la ínsula y la corteza cingulada”, explica Perogamvros. La ínsula también participa en la evaluación de las emociones cuando está despierto, y se activa automáticamente cuando alguien siente miedo. La corteza cingulada, por su parte, realiza un papel en la preparación de reacciones motoras y conductuales en caso de amenaza. “Por primera vez, hemos identificado los correlatos neuronales del miedo cuando soñamos y hemos observado que regiones similares se activan al experimentar el miedo tanto en el sueño como en los estados de vigilia”, continúa el investigador con sede en Ginebra.

¿Los sueños nos preparan para nuestras vidas despiertas?

Luego, investigaron un posible vínculo entre el miedo experimentado durante un sueño y las emociones experimentadas una vez despierto. Le dieron un diario de sueños a 89 participantes por una semana. A los sujetos se les pidió que cada mañana, al despertar, anotaran si recordaban los sueños que tenían durante la noche y que identificaran las emociones que sentían, incluido el miedo. Al final de la semana, se colocaron en una máquina de resonancia magnética (MRI). “Durante la semana anterior mostramos a cada participante imágenes emocionalmente negativas, como agresiones o situaciones angustiosas, así como imágenes neutrales, para ver qué áreas del cerebro eran más activas para el miedo y si el área activada cambiaba según las emociones experimentadas en los sueños “, dice Virginie Sterpenich, investigadora del Departamento de Neurociencias Básicas de UNIGE.

Los investigadores estaban particularmente interesados en las áreas del cerebro tradicionalmente involucradas en el manejo de las emociones, como la ínsula, la amígdala, la corteza prefrontal medial y la corteza cingulada. “Descubrimos que cuanto más tiempo una persona había sentido miedo en sus sueños, menos se activaban la ínsula, el cíngulo y la amígdala cuando la misma persona miraba las imágenes negativas”, dice Sterpenich. “Además, la actividad en la corteza prefrontal medial, que se sabe que inhibe la amígdala en caso de miedo, ¡aumentó en proporción al número de sueños aterradores!

Estos resultados demuestran el vínculo muy fuerte entre las emociones que sentimos tanto en el sueño como en la vigilia. También refuerzan una teoría neurocientífica sobre los sueños: simulamos situaciones aterradoras mientras soñamos para reaccionar mejor ante ellos una vez que estamos despiertos. “Los sueños pueden considerarse como un entrenamiento real para nuestras reacciones futuras y pueden potencialmente prepararnos para enfrentar los peligros de la vida real”, sugiere Perogamvros.

Sueños: ¿una nueva terapéutica?

Tras la revelación de una función potencial de los sueños, los investigadores ahora planean estudiar una nueva forma de terapia del sueño para tratar los trastornos de ansiedad. También están interesados en las pesadillas porque, a diferencia de los malos sueños, en los que el nivel de miedo es moderado, las pesadillas se caracterizan por un nivel excesivo de miedo que interrumpe el sueño y tiene un impacto negativo en el individuo una vez despierto. “Creemos que si se supera un cierto umbral de miedo en un sueño, pierde su papel beneficioso como regulador emocional”, concluye Perogamvros.


28/Ene/2020


http://www.neurovitalia.es/wp-content/uploads/2017/06/59355f2c7fadf-320x165.jpg

Hallada una causa del trastorno bipolar

Una investigación revela el mal funcionamiento de una proteína en el cerebro en los pacientes de trastorno bipolar que responden al litio

PUBLICO | MALEN RUÍZ DE ELVIRA


Una investigación revela el mal funcionamiento de una proteína en el cerebro en los pacientes de trastorno bipolar que responden al litio

La existencia de extremos cambios de humor a menudo pueden asociarse al trastorno bipolar. Estados de euforia emocional y depresivos que alternan afectando a la actividad de quienes lo sufren con consecuencias que podrían ser graves. Esta variabilidad en el estado de ánimo caracteriza a las personas que sufren un trastorno bipolar y generan además, problemas de sueño, fatiga, irritabilidad e incluso incapacidad para pensar con claridad.

El diagnóstico del trastorno bipolar es sin embargo complicado de establecer, y es que se sabe muy poco acerca del desorden bipolar a nivel molecular. En este contexto, las investigaciones realizadas recientemente para determinar por qué el litio funciona para muchos pacientes acerca a los científicos a un mejor entendimiento del trastorno bipolar y su génesis.


El estudio fue desarrollado por la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, y está publicado en Molecular Psychiatry.


VER EL ARTÍCULO PUBLICADO EN PUBLICO.ES

Haz clic en la imagen superior o en el icono/link de la izquierda


Bullying-e1480095862515.jpg
28/Ene/2020

Cada vez me llegan más adolescentes a consulta que están sufriendo bullying, de todas las edades, desde muy niños, hasta adultos que ahora lo recuerdan

Empecé a pensar en el gran problema que está suponiendo en la sociedad y a las personas en concreto, no solo los que reciben bullying sino las personas que lo realizan, los acosadores. Bullying es una palabra rescatada del inglés pero que en español quiere decir “Acoso Escolar” y hago esta traducción porque entiendo que en ocasiones hablar en nuestra lengua nos conecta más emocionalmente. Y cuando empiezas a ver y a escuchar tantos menores de edad sufriendo bullying me hizo pensar en nuestra época… ¿Con mi generación no existía esto? Porque yo no escuché nunca la palabra bullying y de repente empiezas a investigar y no sólo empiezas a conocer adultos que lo han sufrido, pero en su época se decía “tengo un niño que molesta en clase” o “no para de meterse conmigo” u otro tipo de quejas. Sino que al profundizar en esto me di cuenta que yo también sufrí bullying y vinieron a mí memoria flasbacks de como unas chicas me amenazaban metiéndose con con mi físico, con que llevaba gafas, humillaciones…etc y al empezar me di cuenta que quizás si era una herida que tenía ahí y nunca la había abierto para investigar. Así que estuve removiendo y tome conciencia de lo mal que se pasa cuando una persona sufre acoso.
Recuerdo cuando salía del colegio llorando muchos días, me acuerdo que los profesores no actuaban y eso me generaba una sensación de culpa, pensaba que quizá algo estaba haciendo mal
Cuando descurbrí esto pensé que era algo del pasado, pero quise indagar y me di cuenta de detalles en mi presente que hasta ese momento fueron normales. Nunca soporté un tono elevado, un gesto agresivo, un enfado injustificado y lo que yo me decia, “es que tengo excesiva sensibilidad”, descubres que no es exceso, sino hipersensibilidad por una herida del pasado que queda en tu memoria implícita, algo de lo que no eres conciente en tu día a día pero que ahí está dominando situaciones de tu vida a las que no sabes darle una explicación. En un principio me generó mucha rabia, pero una vez expresada y canalizada empecé a pensar que quizá ese sufrimiento me ha hecho escribir hoy este artículo y podría atender y entender mejor a las personas que lo han sufrido. Me puse a buscar sobre qué cosas podría hacer para ayudar a la gente que también está en esa situación. Empecé a buscar diferentes intervenciones preventivas que se están realizando actualemente en los colegios, normalemente centradas en hablar con el acosador y hablar con el acosado para enseñarles estrategias diferentes para comunicarse. Y buscando descubrí en Finlandia un método preventivo que llevan un tiempo utilizando en los institutos que no sólo consiste en atender al acosador y el acosado, sino atender a todo el entorno porque es este, el que refuerza el papel del acosador y la idea de que meterse con alguien puede ser divertido, si todo el resto se ríe. Empecé a entender que si fueran los propios alumnos los que entendieran los daños y repercusiones que tiene disminuirían este tipo de consuctas abusivas. Esto me motivó a indagar más sobre el trauma, sus consecuencias emocionales y sus posibles tratamientos y hoy me siento llena de orgullo cuando tomo conciencia que la técnica con la que trabajo, el Neurofeedback, ayuda a tantas personas, no solo a superar las consecuencias del trauma emocional sino a estar más conectados consigo mismo, más autoregulados y más empoderados con ellos. Aquí dejo el link por si quereis indagar más sobre ello: http://www.kivaprogram.net/ssc-en/news/el-programa-kiva-como-m%C3%A9todo-de-prevenci%C3%B3n-del-acoso-escolar Elena Llamas Monzón Psicóloga, especialista en Neuropsicología Directora Neurovitalia Las Palmas

28/Ene/2020

Echemos un vistazo al trastorno por déficit de atención e hiperactividad
Los diferentes tipos de disfunciones cerebrales pueden causar un mismo comportamiento y problemas congnitivos. Por ejemplo, un niño que no pone atención, es hiperactivo, impulsivo y consigue pobres resultados en el cole podría ser diagnosticado con el trastorno de déficit de atención y/o hiperactividad (TDAH). Sin embargo, investigaciones recientes muestran que estos síntomas podrían también ser explicados por muchas otras disfunciones cerebrales que requieren de medidas totalmente diferentes. De este modo, mientras para algunos niños un inhibidor para la recaptación de dopamina (como Ritalin) podría funcionar, para otros utilizar inhibidores para la recaptación de noradrenalina sería mejor. El paciente podría también responder bien a neurofeedback o a la estimulación transcraneal por corriente directa.
Entonces, ¿cómo podemos saber qué tratamiento es más recomendable si los niños muestran los mismos síntomas?
Lo que necesitamos es una manera de distinguir entre las fuentes de las diferentes disfunciones cerebrales. Investigaciones recientes muestran patrones específicos en la actividad eléctrica del cerebro y prueban que estos patrones podrían proporcionar marcadores cerebrales fiables de la función normal cerebral así como de las disfunciones cerebrales. En la figura 1 se muestran por ejemplo, tres ritmos de frecuencia de la EEG muy distintos, con diferentes distribuciones topográficas para tres sub-tipos de TDAH que probablemente tienen muchos síntomas en común, pero que requieren tratamientos completamente dierentes cuando evaluamos sus actividades cerebrales.
Tres diferentes sub-tipos de TDAH
Tres diferentes sub-tipos de TDAH. Crédito:http://www.londonscientificneurotherapy.com/ADHD.html
Referencias: J. D. Kropotov, M. Pąchalska and A. Mueller (2014) New neurotechnologies for the diagnosis and modulation of brain dysfunction health psychology report · volume 4

28/Ene/2020

Neurovitalia presenta el estudio de un caso clínico llevado por las profesionales Alicia Rodriguez y Elena Llamas en el VIII CONGRESO INTERNACIONAL y XIII NACIONAL de PSICOLOGÍA CLÍNICA en Granada (http://www.aepc.es/psclinica_web/presentacion.html). Durante la presentación del mismo se produjo un interesante intercambio de ideas entre los profesionales que asistieron, que querían conocer con más detalle el funcionamiento de Neurofeedback y sus resultados.  
Alicia Poster
Alicia Rodríguez en el VIII CONGRESO INTERNACIONAL y XIII NACIONAL de PSICOLOGÍA CLÍNICA

28/Ene/2020

Existen numerosas investigaciones y artículos científicos sobre la aplicación de Neurofeedback en casos de depresión.

Hoy queremos hacer énfasis en una revisión de estudios que el Dr. Hammond (Departamento de Medicina Física y Rehabilitación, Universidad de Utah) publicó en 2005 y en el que habla de la eficacia de esta terapia para esta dolencia.
 

 Ver aquí el artículo original


Próximos Cursos

Curso Clínico de Neurofeedback | MADRID
ENERO DE 2020